Romanza 14-12-1995

08 junio 2011


Todos los años regreso aquí
y compro en las tiendas más humildes.
Han empedrado la calle que baja hasta el puerto
y en la esquina venden percebes
envueltos en cucuruchos de papel mojado.

Nadie me ha preguntado por tí.

Me sonríen cuando bajo hasta la orilla de mar
y meto los pies en el agua,
hace calor y dos niños levantan castillos en la arena.

Yo izé una torre con tu amor en el mismo sitio.

Una mañana gris alguien vino a avisarme.
La marea había asolado el lugar.

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