
Todos los años regreso aquí
y compro en las tiendas más humildes.
Han empedrado la calle que baja hasta el puerto
y en la esquina venden percebes
envueltos en cucuruchos de papel mojado.
Nadie me ha preguntado por tí.
Me sonríen cuando bajo hasta la orilla de mar
y meto los pies en el agua,
hace calor y dos niños levantan castillos en la arena.
Yo izé una torre con tu amor en el mismo sitio.
Una mañana gris alguien vino a avisarme.
La marea había asolado el lugar.
y compro en las tiendas más humildes.
Han empedrado la calle que baja hasta el puerto
y en la esquina venden percebes
envueltos en cucuruchos de papel mojado.
Nadie me ha preguntado por tí.
Me sonríen cuando bajo hasta la orilla de mar
y meto los pies en el agua,
hace calor y dos niños levantan castillos en la arena.
Yo izé una torre con tu amor en el mismo sitio.
Una mañana gris alguien vino a avisarme.
La marea había asolado el lugar.








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