Existen tantas palabras que no se han dicho
y se han diluído como gotas de lluvia tras el cristal;
parece mentira que los momentos felices que pasamos
sean esta ceniza que hoy tengo en las manos, por no
hablar del corazón.
Dónde irán los años de ilusión en los que bebimos de la misma copa
y bajo el mismo árbol.
Un día me miraste desde la rama más alta
pero el sol me impidió ver cómo desplegabas las alas.
Escuchando sueños
Hace 15 años








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