Todo lo que nos toca, y no nos hunde, nos hace crecer. Sean olas o fuerzas insospechadas las que nos tambalean, o tal vez caricias que no pedimos y nos sorprendieron.
Me gusta el olor de diciembre cuando salgo a la calle y respiro el humo de las chimeneas, el perfume a madera, impregna de nostalgia mis pasos, y me regresa la infancia llena de pinos. Me gusta el olor de diciembre porque llena los recovecos de mi corazón, y aunque no caiga la nieve, por dentro estoy blanca.
Me cuesta a veces vivir, lo confieso. Cuando encuentro paredes en vez de personas, cuando es carencia, ausencia y distancia lo que ofrecen, cuando nadie es capaz de soportar una mirada sin ponerse el buzo de la desconfianza y el miedo. Me cuesta vivir, lo acepto. Cuando no ven a la niña que me habita, y dan por sentado lo que siempre está de pie, mi corazón alzado, como una bandera, como un grito, como una buganvilla buscando la luz.
Tengo un par de alas guardadas en el trastero, las limpio todas las mañanas y las despliego para medirlas, para verlas hermosas mientras me las pruebo, y soñar que existen alturas. ...ultimamente me ha dado por pensar que no voy a estrenarlas nunca.
Blancas, puras, o tal vez no tengan color... qué difícil es encontrarlas entre la gente; van tapados hasta las orejas y apenas las dejan asomarse. Almas, que es como decir... sin las sombrasque deja el resquemor, sin la desidia de los recuerdos tortuosos... Reivindico: Almas casi transparentes; para no errar, para no sucumbir. Tan solo para vivir.
No hay más verdad que tu ausencia mojando mis días como lluvia o gotas resbalando por eso que todos llaman corazón.
Nada más certero que las manos vacías pero henchida la ilusión, como velas al viento sobre mares procelosos que hacen de esta travesía, la aventura de vivir...
Desde lo que alimenta la tierra, recomenzar, como un brote, como un esqueje apuntando al cielo, y no mirar nunca para atrás, donde dejamos el cieno como quien deja lo que más amó. Nunca nadie nos enseñó a saltar abismos, ni catedrales, por ello no saldremos ilesos de esta altura que nos ciega... tampoco volveremos a recomenzar siendo los mismos ya que lo que al alma cansa, al corazón lo mata. Recomenzar, resurgir, retomar, divisar, otros horizontes donde el sol siga emocionándome y calentando mi cabeza donde la humanidad vuelva a ser esa cosa a la que agarrarnos cuando las ruecas enloquezcan.
….Sí, como el jabón norit, yo soy una prenda delicada por eso me duele la incomprensión de la gente cuando analiza mis sentimientos sacando conclusiones erróneas.
Prenda delicada que no quiere que la estrujen Y se siente incómoda cuando la restriegan y la dejan colgada… prenda delicada cada vez que se equivocan por no mirarme a los ojos, a esos que llevo dentro…
Pero ya no quiero otro jabón para mi vida, aunque sea más fácil de conseguir, y lave más blanco.. porque de todos es sabido que las prendas más queridas se lavan por separado, para que no encojan, para que no destiñan....porque son prendas delicadas.
Necesito aire fresco en mi vida sin que por ello los huracanes rompan las ventanas de mi corazón y dejen patas arriba todo el mobiliario, y lo que habita en mí.
Anclaré fuerte mis cimientos a la tierra para que no se resienta la fachada y cuando vengan malos tiempos, nada se descoloque, aunque tiemble…
Necesito un soplo de aire fresco que me haga salir al sol sin exponerme a su quemazón, sin que se quiebren las alas que me permiten soñar otras alturas que aquí no existen…
Nadie acoge el amor cuando no sabe recibirlo sin preguntas.
Cuando mis deseos son confundidos y etiquetados como se marcan las cosas y los animales. Cuando precintan mis ilusiones diciendo que es por mi bien y me ahogan la esperanza de sencillamente ser. Desencanto número mil y seguiré soñando lo im-posible porque me resisto a vivir amordazada y esperando … ¿Tendré que dejar en el tejado de mi desilusión todos los sentimientos para que se los lleve el viento…y ya nunca tenga que reprimirlos?. Desencanto elevado a la milésima potencia del desencanto, y cuando digo esto, soy consciente de lo que me diferencia;y en esa resta que los demás no entienden, es donde mi vida va sumando.
Estoy haciéndome mayor, porque siento que mi corazón solo lo quiero compartir con personas que latan al mismo son que el mío. Soy selectiva, y disfruto muchísimo con gente de la que aprendo y a la que miro de frente; pongo mi alma a disposición de quien sepa verla y amarla, yo acojo de la misma forma. Ya no me interesa lo que no me dan de buen agrado; es demasiado valioso el tiempo para desperdiciarlo en causas perdidas, solo por miedo a estar sola. Mi vida la quiero plena y consciente.
Quiero seguir creciendo, y quiero que las pocas o muchas personas que encuentre en mi camino, sean y tengan la calidez y calidad humana imprescindible.
Quiero personas valientes y amorosas a mi lado, que nunca se conformen.
Quiero el 100x 100 de todo, simplemente porque yo también lo doy.
Fue en el renacimiento cuando se formó el pensamiento humanista y cogió toda la fuerza que necesitó, para desprenderse de una época oscura y medieval. San Francisco de Asís, si viviera en este tiempo, sería uno de los más importantes humanistas; y yo su primera alumna. A través de este pensamiento o filosofía , algunas ingenuas todavía seguimos haciendo el camino de lo espiritual, que no tiene que estar reñido con lo mental o material. Todo tiene su parcela, solo tenemos que disponer de tabiques móviles para que el desplazamiento dentro de nosotros no sea muy pesado. Somos mente y somos espíritu. Somos cuerpo y somos alma. Tenemos que con-vivirnos. Tenemos que buscar el equilibrio y la armonía para poder ver el sol todos los días a través de las nubes. Tenemos que volver al re- nacimiento de cada ser.
Tienes olas en tu nombre que me miran desde dentro y me encuentran para el mundo…
Tu boca volcán en erupción, donde mis labios esperan sanarse con la lava de tus dientes, mientras mis ojos se despeñan por los bordes de los tuyos… Eres una sirena disfrazada de amazonas y sobre la grupa de mi alma se te ha caído la sonrisa, combatiente del amor, heroína de mis tardes soñolientas,tú me rescatas de la vida a través de tu alegría, yo te devuelvo los sueños envueltos en ambrosía.
Cuando alguien te lleva al borde mismo del desencanto y no te tiras porque otros ojos te sostienen del salto.. cuando la desilusión se adueña de tus zapatos y ya casi no puedes caminar... cuando no hay manos que te sujetan, cuando nadie te dedica una mirada , cuando el silencio empieza a formar parte de tí y es la alegría una sustancia verde que ya no te salpica..
cuando la razón supera los límites de la locura y dejamos entonces de creer en el amor... Entonces, amiga, cuando eso te suceda, será la hora de poner los contadores a cero y recomenzar la andadura, desde abajo, desde lo más humilde, desde la sombra de un útero, desde la luz de aquello que nos salvó para siempre.
Son los que hacen que este cuerpo tuyo se una con el mío y sea una sola piel, amor igual, amor duplicado, amor bis… son los que ya no se esconden en los armarios porque ha salido el sol, y hay que airearlos.
Amores iguales, amores totales, amores que nos recuerdan que dos mujeres juntas pueden ser algo más que dos…
A pesar de que el cielo siga estando arriba y las cosas tengan nombre porque alguien ya las bautizó. Sísifo y su piedra, amor mil veces subido y repetido, con caras distintas pero un solo corazón que late a compás descoordinado, a ritmo disonante que hace volver cabezas y precipitar exclamaciones.
Son los amores iguales, los que dan sentido a mi vida.
Es cálido este sol de noviembre, que calienta algo más que mi cabeza, que no deja de pensar en tí; esta sensación de sol en el pelo, y también en los dedos de la mano con la que te escribo. Me resulta cercano y también beneficioso este tiempo de otoño en que los árboles también se han desposeído de tu nombre. No es por quitar las hojas del calendario, ni por adelantarme a la primavera... pero el viento trae hasta mis sentidos otra forma para deletrear tu ausencia. Y estaré preparada, cuando alguien me roce el corazón.
Te has marchado tan lejos de mi mirada que el corazón no consigue descifrar el enigma de tu huída.
Decías que el amor bastaba para ver el mundo de otro color pero no dijiste que era desamor lo que dejabas en mi almohada cada vez que tus ojos no me miraban.
Nadie te va a decir nunca lo que te amé y si pasas algún día por mi calle, me asomaré a la ventana para que no olvides el color de mi sonrisa.
Todos las horas que dediqué a pensarte se me amontonan hoy entre las hojas del parque en este otoño vencido donde tu recuerdo yace.
Si no te quitas las escamas de la piel , no podré ver tu corazón, si no dejas que mis dedos busquen entre los pliegues de tu sombra mis ojos te seguirán buscando entre la niebla, o entre las ruinas del recuerdo hasta que la ceniza del olvido se convierta en cicatriz.
Si no me pones el abrigo de tu risa, no podrás tener mi alma, si no me ofreces tus ramas, mis pájaros nacerán muertos, y tus labios no encontrarán en los mios el sabor de la verdad.
Si no podemos avanzar sin que el sol nos ciegue, caminaremos de noche para que el sonido del mundo nos encuentre despiertas.
Si tú me dejaras entrar en ti como se entra a un jardín queriendo sólo respirar el aroma de las rosas, el olor de los nardos y de las violetas, alejar los crisantemos cuando llegue a tu ombligo, tocar los pétalos de las margaritas sin deshojarlas, porque ya para entonces me estarías amando…
Si yo entrara en ti como entra un recién nacido al mundo, me agarraría muy fuerte a tu corazón, para que tu ternura calentara mis manos y dejara mi vida de temblar…
Hay personas como diques, como muros de contención. Retienen todos los sentimientos y las emociones para que no se les note, no para abastecerse de ellas en caso de sequía…
Son personas apretadas, y se les asoma por los ojos algo, que no es otra cosa que insatisfacción disfrazada de alegría.
Hay personas voraces, precipitadas y desbordadas, que cuando te miran, su energía te salta al corazón.. y nos echamos a temblar.
Luego el Universo se encarga de que todas convivamos , nos encontremos y sepamos re-conocernos para que el amor nos invada, rotos ya los diques y los muros.
Es la alquimia, la transmutación de los elementos, el milagro de la vida.
Para llegar a ti quiero carreteras secundarias, esas por las que nadie transita; las que me llevarán derecha a tu corazón de rotonda.
Quiero vadear tus caderas y derrapar en tu boca, subir y bajar por la comisura de tus labios hasta quedarme dormida en el arcén de tu pecho.
Necesito la gasolina de tu sangre para que el motor de mis días siga haciendo km de amor, mujer de autopista que rompes mi corazón cuando enseñas el alma a través de tu falda.
Para llegar a ti, no quiero otras rutas que tu cuerpo, no quiero otra brújula que la de tus ojos guiando mi travesía.
No puedo con lo correcto, la vulgaridad, lo pusilánime, lo superficial, lo hipócrita, lo establecido, lo normal, la codicia, la estrechez de miras, la altura de otros...No puedo con lo legal y lo justificado. Esta noche no puedo con la ausencia de tus ojos..
El placer de la vida en lo cotidiano, es eso que por pequeño y humilde no vemos; es la costumbre de vivir la que nos anula y ciega a veces hasta la emoción más intensa… Recorremos el camino con la avidez del que sabe que todo se acaba…reteniendo en nuestros ojos y también en los del alma, aquello que sabemos va a servirnos en un futuro para recordar y así volver a revivir la dicha… Necesitamos ilusionarnos con las cosas de cada día, para que todo pueda ser posible y así seguir el camino imparable, ese que por estar ahí a veces no vemos, ese que por andado, también nos asusta... Volver a la esencia de las cosas sencillas es volver a recorrer las calles de mi infancia, ese territorio perfumado donde siempre fui feliz.
Trepar por los muros más altos de la vanidad y la codicia; correr sin tregua ni meta hacia un horizonte que no es el nuestro, mirar a los lados de la ingratitud y de la incoherencia para seguir acumulando infelicidad.Así se empieza a caer, así, los que mandan en el mundo se han quedado sordos y ciegos. Por eso no saben que están solos.
¿Qué puedo hacer con los pedazos sobrantes de este amor roto?...dónde depositar la ausencia que me has regalado tan generosamente, sin yo haberla querido?...cuando, en qué momento, en qué curva decidiste tirar mi corazón por la ventana?...yo, que no me dí cuenta porque estaba amándote y contando las alegrías que te caían por el pelo...yo que sólo veía tus ojos como la prolongación de los míos...yo que pensaba que tu amor iba a vestirme de luz esta primavera.
Es acaso la forma lo que define las cosas?, la medida del amor, de la amistad etc… A todos nos gusta que nos traten de la mejor manera posible, pero en el amor mucho más; ya que es en sus formas donde nos entendemos y enamoramos. Podemos sentirnos afines a una persona y no pensar en el amor, podemos no tener sintonía con otra, y empeñarnos en que el amor sea posible. A lo largo de la vida podemos encontrarnos con seres humanos de nuestro mismo sexo que nos seduzcan y nos atraigan pero no queramos verlo, porque nuestros miedos nos acosan y no nos dan tregua ni a la sombra. Cuando un amor viene del alma, es más aún: es almor.
Cuesta romper muros, esquemas, ideas y cambiar el rumbo; mirarse al espejo y reconocerse libre y valiente. Bajar todas las escaleras aprendidas y empezar a contar desde cero con números diferentes.
Si supiéramos que mañana nos morimos , otro gallo nos cantaría. Dejaríamos las tonterías de lado y los miedos, y el orgullo y las tiranías… Si solamente me quedara un día…si mañana muriese, me gustaría sentir que mi vida ha sido feliz; que nada fue más hermoso que nadar contracorriente, que se fortaleció mi espíritu cada vez que el agua sepultó mis ilusiones…que me nacieron brotes nuevos, que mi alma resucitó de entre los muertos y mi mirada se acomodó a la altitud exacta de lo que miraba; que las manos encontraron la perfección cuando rodeó una cintura y el amor le salpicó el pecho…. Pero en el último momento quisiera la luz de tus ojos acompañando mi soledad , y besar tus labios para no sentir el frío cuando yo cierre los míos.
Yo sé que estás ahí, porque estas mirándome el alma, y sé que la distancia nos acerca cada día un poco más. Sé que todo lo vivido es nada frente a tí, rosa que se abre tímida al día y a la lluvia … Nadie nos dijo nunca que fuera fácil la espera ni tampoco el desamor ; es por eso que salgo a la puerta de todos los sueños todavía por soñar, porque la vida es breve y mi corazón está a punto de desbordarse... Cada segundo que pasa soy más valiente y tengo menos miedo de equivocarme, porque no erra quien se tropieza, sino el que permanece caído y no consigue levantarse. Todo está ahí, al alcance de nuestras manos y de nuestro corazón, sólo hay que arrimarse, saltar los muros, vencer el miedo…arriesgarse a vivir sin alas. ¿Quieres saltar conmigo?
TXIRIBIT es el primer libro que tuve en mis manos y del que siempre me acuerdo. Lo he intentado localizar en antiguas tiendas de libros pero me resulta imposible. Sin duda el nombre de esta blog es un homenaje a mi infancia, a los libros, a los poemas, a todo aquello que me ayuda a vivir.