El verano es doloroso
cuando se ha querido mucho y la copa está vacía;
como la piel y como los cajones
en los que dejábamos el corazón al llegar la noche.
Nada cura la tristeza de lo que se va.
Nadie viene a poner un ramo de flores sobre un alma muerta.
Escuchando sueños
Hace 15 años








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