Su estela es la que lo hace florecer en el cielo, esa leve caricia por donde se me cuelan los recuerdos. Tal vez debería de cerrar los ojos. Hay personas que ven menos con los ojos abiertos. Quizá lance al aire el momento exacto donde te perdí. O mejor díme tú cuándo me dejaste fuera de tu alma. Tu silencio es un inmenso alarido gritando en la noche.








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