Perro verde

15 agosto 2011
Tenían razón mis amigas cuando me decían que era más rara que un perro verde:
porque no me gustan las fiestas ni las multitudes, porque me horroriza el todos a una ( aunque nunca sepamos quien es la una).
Indudablemente soy un perro verde consciente de que serlo implica una serie de cosas:
Estar sola muchas veces
quedar como una insociable
que el teléfono deje de sonar
que haya gente que se olvide de tí
buscar lugares inhóspitos donde el ruído no alcanze( misión casi imposible).

He de reconocer que ser un perro verde también tiene sus ventajas:

Encontrar lo que nadie busca y sentir el placer inmenso de la certeza;
certeza de saber quién soy
certeza de saber qué quiero y
sobre todo certeza de seguir siendo un perro verde.




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