Tengo que ir al oculista

18 octubre 2011
Yo también creía que en el amor y en la amistad
la ternura era un vehículo cargado de buena intención,
conducido por manos expertas en mercancias peligrosas.

Yo pensaba entonces
que los besos y los abrazos tenían significado,
y cuando alguien te miraba a los ojos, veía tu corazón.

Ahora me doy cuenta de lo mucho que me equivoqué.

Vacié los bolsillos de mi cuerpo,
le dí mil vueltas a los de mi alma...
y cuando abrí los ojos
tú ya no estabas.

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