NOMEOLVIDES

18 mayo 2011


Volver a caminar el polvoriento camino del desamor
con las alforjas llenas de desencanto
y beber en los manantiales amargos
con la boca seca de besos.

Sigo la inercia del caminante herido por el sol y la melancolía del atardecer
refugiándome la mirada de otros ojos
resguardándome el corazón en el
estrecho conducto que da sombra al dolor.


Entre los matorrales y flores
con el agua fresca de los recuerdos
bajando entre las piedras de mi memoria
surgen diminutas y sencillas las nomeolvides
que hoy recojo en tu nombre.




2 comentarios:

Anónimo dijo...

El olvido no tiene cabida en nuestros corazones.

Anónimo dijo...

Transitar por los mismos caminos polvorientos,tomar un respiro y reanudar la marcha.


Sobre lo que escribo

 
Volver arriba